diumenge, 27 de febrer del 2011

Dance, Love, Sing, Live

Dance - as though no one is watching you

Love - as though you have never been hurt 
before


Sing - as though no one can hear you


Live - as though heaven is on earth


dissabte, 19 de febrer del 2011

28 DE JUILLET : LA LIBERTÉ GUIDANT LE PEUPLE - Eugène Delacroix

Una pequeña redacción que escribí para francés. Seguramente, más adelante,  lo traduciré al castellano para los que no sepáis francés.
LA LIBERTÉ GUIDANT LE PEUPLE

Dans la première entrée du blog http://francesinspolinya.blogspot.com/, Anna, notre prof de français a publié une photo d’une partie de l’œuvre d’art  « La liberté guidant le peuple » d’Eugène Delacroix (1798-1863). Ce tableau se trouve au musée du Louvre, à Paris, et c’est un symbole de la république, de la liberté et de la France.

Cette ouvre représente le 28 juillet 1830, jour qui appartient aux Trois Glorieuses (le 27, 28 et 29 juillet 1830). Pendant c’est trois jours les républicains libéraux se sont soulevés contre le coup de force du roi Charles X, et on renversé ce dernier roi Bourbon.



Au centre du tableau il y a une fille du peuple, vivante, fougueuse, révoltée et victorieuse. Dans son bras droit elle a le drapeau français, lumineux, brillant et ondulant. Derrière la couleur rouge du drapeau, le fond est gris, ce qui fait ressortir encore plus le rouge.
La fille c’est distingue parmi les hommes. Elle est profilée et éclairée Elle tourne la tête envers les hommes pour les stimuler à aller vers la victoire finale. C’est une fille déterminée et noble. Elle porte une robe de couloir jaune qui lui a glissé en-dessous de ses seins. Elle a une ceinture dont les bouts flottent sur le coté. On peut remarquer des poils à son aisselle. Les classiques ont trouvé cela plutôt vulgaire.
Elle a un profil de style grec, une bouche généreuse, un nez droit et un menton délicat. Ella a un fusil à baïonnette d'infanterie, modèle 1816, à la main gauche.

À droit du tableau, à coté de la fille, il y a un enfant avec deux pistolets de cavalerie aux mains. Il porte un béret en velours noir typique des étudiants. Il a le bras en l’aire, le pied en avant et il a fait un cri de guerre... signe de leur révolte.

À gauche et derrière la fille, il y a deux hommes. L’un plus à la gauche, avec un béret d’infanterie, l’autre, plus à la droite, est le symbole de la jeunesse révoltée.   

Le combattant qui porte un foulard rouge aux la tête, est habillé avec les couleurs du drapeau français i chemise bleue, une autre en dessous blanche et le boucle de la ceinture  rouge. Il s’agit  d’un ouvrier manufacturier car des pantalons sont de ce style.

La technique utilisée est la peinture à l'huile. Les couleurs bleu, blanc et rouge y prédominent. L’ouvre a la forme d’un triangle: dans la partie inférieure, les morts pour la liberté ; Dans la partie supérieure la femme avec le drapeau qui symbolise la liberté. Au fond et à droite, nous pouvons voir la cathédral de Notre-Dame. Cela provoque un effet de profondeur et fait référence à la liberté et au romantisme. En plus, cela situe l’action à Paris. Les soldats par terre occupent le premier plan à la base du triangle. L’orientation sur la rive gauche de la seine est inexacte.

Cette ouvre est historique, politique, fiction, réalité et le dernier sursaut de l’Ancien Régime. Symbole de la Liberté et la révolution picturale, réaliste et innovatrice. Critiquée par les personnes qui croient aux concepts  classiques. C’est une ouvre de l'enthousiasme romantique et révolutionnaire qui est devenue universelle.



Glòria 4ème A

diumenge, 9 de gener del 2011

Pasión Lectora de Clara Sánchez

El curso pasado mi profesora de lengua castellana nos repartió una fotocopia de comprensión lectora con un texto que me gustó mucho. Espero que a vosotros también os guste =)

Pasión Lectora
La chica que va leyendo frente a mí en el metro sólo despega la vista de las páginas para comprobar por qué parada vamos, o para retener mejor alguna imagen, o darle vueltas a una frase que le ha impresionado. Tendrá unos 28 años y, seguramente, regrese del trabajo. Lleva el arreglo algo marchito de quienes salieron de casa hace 10 horas. Ha forrado el libro porque tal vez se lo han prestado y no quiere estropearlo, o puede que para ella sea un acto tan íntimo que prefiera proteger la identidad de la obra y el autor y, de paso, sus propios gustos. Precisamente, de gustos se trata. Hasta que una obra entra en los manuales de literatura primero tiene que pasar por el proceso del simple gustar, de atrapar a alguien que la va leyendo con el traqueteo del autobús o en un bar lleno de ruidos. Incluso andando por la calle, como hace con total naturalidad la protagonista de Una mujer soñadora, de Thomas Hardy, cuya versión real he visto, perpleja, más de una vez por aceras y pasos peatonales. Y es que a quien le gusta leer de verdad, lee por cuatro y encuentra la forma de hacerlo aun a riesgo de pegarse un buen tropezón.

Por el contrario, hay otros que tienen que encontrarse con unas condiciones muy precisas de temperatura, humedad, altitud y tranquilidad para abrir un libro. Son los que relegan la lectura a la playa, la piscina, las tardes invernales junto al fuego, a algún aburrido proceso gripal, a la cama antes de dormirse y a cualquier situación agradable que uno se pueda imaginar. Algunos, incluso, se preparan un baño con espuma y velas encendidas en ese templo de lectura que siempre ha sido el cuarto de baño. Es indudable que tanto estos lectores-muelle como los anteriores, los esforzados lectores-escaladores, encuentran un gran placer en la lectura. El problema es que de tanto repetir que leer es un placer ha llegado a sonar a frase hecha, a publicidad inventada por escritores y editores para hacer clientela.

Menos mal que la ciencia nos ha echado una mano, analizando lo que podríamos llamar el efecto Agatha Christie. Se ha comprobado objetivamente lo más subjetivo, la maravillosa sensación de bienestar que producen sus novelas en las neuronas de sus seguidores y que, de ampliarse el estudio, sospecho que abarcaría la lectura en general. Para mí es algo definitivo, si en un escáner sale que leer genera felicidad, si se encienden los puntos que hacen de nosotros seres menos agresivos, violentos y mediocres, no sé a qué esperamos para lanzarnos a una librería o a una biblioteca. Además, habría que añadir los últimos descubrimientos sobre las neuronas-espejo, las que nos hacen empatizar con el prójimo. Será por eso que Mercè Rodoreda (y no ha sido la única) decía que una novela es un espejo. Una idea no tan simple si pensamos que para sobrevivir necesitamos vernos reflejados en los demás de todas las formas posibles. Ya lo advertía la misma Biblia de un modo mucho más inquietante al decir que "en esta vida se ve la realidad como en un espejo. Después la veréis cara a cara". ¡Uf!

El caso es que nuestra lectora va embelesada, abducida por lo que en su libro se cuenta. Yo sacaría la novela que llevo en el bolso y me pondría a lo mío, pero me siento más intrigada por lo que lee ella. Hay un momento en que algo le hace gracia y casi ríe, apenas puede reprimirse, tiene que desviar la mirada hacia las paredes oscuras del túnel para salir de esta ilusión. Qué buen rato está pasando, aunque con tantos pasajeros a su alrededor observando taciturnos su particular jolgorio puede que le resulte un poco incómodo. ¿Y si llega un instante en que no sea capaz de controlarse? Pero, al momento, su rostro se vuelve serio, pensativo, por lo que también debe de haber profundidad y margen para la reflexión en esas divinas páginas. Todos nos hemos tropezado con obras de las que hay que levantar la vista de vez en cuando para saborearlas más y que al terminarlas y cerrarlas cobran más vida todavía, reviven en la imaginación, como si en el fondo le hubieran estado chupando la sangre al lector, mientras el lector se la chupaba a ellas. La sangre que circula por el interior de las letras, de las palabras, es absorbida por una mente, que a su vez le entrega todo lo que sabe y lo que ha llegado a ser en esta vida. Y por eso la lectura es el único caso de doble vampirización del que todos salimos fortalecidos, con el corazón más fuerte, y más jóvenes.

dimecres, 8 de desembre del 2010

Los niños sin infancia

En muchos lugares a los menores no se les ofrece el derecho a vivir una infancia donde lo único que importa es divertirse y pasárselo bien. Se les priva de este derecho y son víctimas del tráfico de personas, esclavizados, obligados a prostituirse, reclutados por la fuerza a realizar actividades peligrosas… y podemos hacer una larga lista.


En países pobres, las famílias que no tienen suficientes ingresos necesitan que sus hijos trabajen para poder mantener a la família. Otra causa suele ser por deudas paternas que les convierten en esclavos, es decir, los padres entregan a sus hijos a usureros para así cancelar sus deudas y estos les explotan.

El trabajo infantil interesa a muchos empresarios porque a los niños se les paga menos y son más manejables y vulnerables a todo tipo de abusos o amenazas. Pero al contratar niños, muchos adultos no tienen trabajo, lo que perpetúa las condiciones de precariedad de las famílias y provoca la necesidad de que más niños trabajen.


Hay muchos niños que se ven obligados a trabajar en la calle, mayoritariamente para los niños que carecen de padres esa es una de sus únicas salidas. Para los niños la exposición al medio urbano supone muchos peligros, como robos, agresiones de todo tipo y las mafias locales, a las cuales deben pagar un porcentaje de sus ganancias. Otro gran peligro son los grupos armados, pagados a menudo por el gobierno, que pretenden eliminar estos niños de la calle. Algunos de los trabajos que hacen en la calle son venta ambulante, limpieza de calzado o de coches, guías turísticos ocasionales, mendicidad, recogida de basura…

La esclavitud, actualmente, son aquellos niños que son separados de sus familias por engaño o para saldar una deuda. Debido a que el dueño del esclavo le ofrece comida y un hogar al esclavo, nunca se anula la deuda, y está condenado a ser esclavo para el resto de su vida.

Las víctimas del tráfico pueden ser vendidas, engañadas, y forzadas para ser introducidas en situaciones de las que no pueden escapar fácilmente. Muchas son obligadas a trabajar en la industria del sexo, en la prostitución o en la pornografía. No siempre se utiliza la violencia con las víctimas, en muchos casos los traficantes se aprovechan de su vulnerabilidad y del sentimiento de que no pueden elegir libremente.

En muchos casos las víctimas son traficadas de los países pobres a los industrializados ya que para los traficantes constituye una ventaja introducir a sus víctimas en un ambiente desconocido del que no saben nada, y donde no son sólo vulnerables por su entrada ilegal, sinó también por su desconocimiento de las leyes, la cultura y el idioma del país al que les llevan.

La explotación sexual de los niños mediante la prostitución es un viejo y extendido problema. En muchos países ha existido durante siglos como parte de tradiciones históricas y culturales.

Los niños son mucho más vulnerables a las enfermedades de transmisión sexual que los adultos, y sus cuerpos pueden ser dañados más fácilmente. Los menores que son explotados generalmente no están en posición de negociar relaciones sexuales más seguras; tampoco, por su especial situación, no pueden acceder a educación sexual que les ayude a prevenir contagios.

Los efectos psicológicos de la explotación sexual son difíciles de evaluar, pero no por ello son menos perjudiciales para los niños. Muchas víctimas presentan sentimientos de vergüenza, culpa y una baja autoestima. Muchos niños creen que no son dignos de ser ayudados. Otros niegan la realidad y se autoconvencen de que eligieron libremente la prostitución para ayudar a sus famílias, o que su proxeneta es realmente un amigo que les da afecto y protección. Muchos también padecen estigmatización social y sufren al darse cuenta de que fueron traicionados por alguien en quién habían confiado ciegamente.


Glòria Ibars



divendres, 19 de novembre del 2010

Una mujer digna de admiración


Solo hay que mirarte, con  la frente en alto y la mirada fija mientras caminas. Con los pasos firmes, fuertes, marcando quien eres, demostrando que el camino recorrido no ha sido en vano.


No muchas como tu hay en la vida, del dolor sacas fortaleza y de las caídas enseñanzas propias y para los que te rodean. Cuando miras a los ojos se aprecia en ellos el coraje que llevas dentro. Esa seguridad peculiar que transmites.

Eres como el agua, libre. Repartes bondad a tu  paso sin miramientos, eres la sabia voz de este complejo mundo, siempre sabes decir lo correcto y sabes cuándo regalar sonrisas a quienes las necesitan.

Te ganas el respeto y el cariño de las personas que te logran apreciar.

¿Cómo no admirar a alguien como tú?





Glòria Ibars



diumenge, 17 d’octubre del 2010

why do you want to dance?

[...]
Man: ...pero por suerte yo he podido evitar ese bochorno
Woman: Señor, yo soy ese bochorno
M: supongo que es un poco tarde para que me excuse
W: Si, supongo que si
M: Lo lamento mucho señorita
W: Pero no lamenta que yo no haya bailado
(silencio, desvían las miradas, y después se vuelven a mirar)
M: ¿Porque quiere usted bailar?
W: ¿Porque quiere usted vivir?
M: Pues no se... porque es un... un imperativo
W: Esa es también mi respuesta
[...]