Solo hay que mirarte, con la frente en alto y la mirada fija mientras caminas. Con los pasos firmes, fuertes, marcando quien eres, demostrando que el camino recorrido no ha sido en vano.
No muchas como tu hay en la vida, del dolor sacas fortaleza y de las caídas enseñanzas propias y para los que te rodean. Cuando miras a los ojos se aprecia en ellos el coraje que llevas dentro. Esa seguridad peculiar que transmites.
Eres como el agua, libre. Repartes bondad a tu paso sin miramientos, eres la sabia voz de este complejo mundo, siempre sabes decir lo correcto y sabes cuándo regalar sonrisas a quienes las necesitan.
Te ganas el respeto y el cariño de las personas que te logran apreciar.

No me imagino a quién se refiere el texto... 8-)
ResponEliminahahahaha;)
¡Hola Gloria o Claire! (me gustan los dos.)
ResponEliminaGracias por tu visita a mi blog, me alegro de que te haya gustado el cuadro de Renoir del encabezamento y también agradezco tu opinión sobre el post más reciente.
Es un escrito muy profundo el que expones, hablas de alguien tan bien, con un sentimiento tan sincero hacia la descripción de esa persona, que se siente algo especial al leerlo, no sé si envidia sana, o ganas de conocer a esa persona, o deseos de saber escribir así, no sé...
Saludos afectuosos.
No creo que no haya mujer en este mundo que no se merezca este texto. Y hablo de mujeres, no de niñatas que no saben lo que quieren.
ResponEliminaMuy bueno, me ha gustado mucho.
Saludooos
Hola! gracias a ti también por comentar y hacerte seguidora de mi blog ^^
ResponEliminaMe gusta tu blog, me parece muy interesante. El texto me ha encantado!
que bonito texto!! muchas gracias!! me diste fuerzas y animos en esta tarde de domingo para seguir con el trabajo!! (a quien le gusta trabajar en domingo??!!) jaja!
ResponEliminaun besazo hermosa!