dimecres, 8 de desembre del 2010

Los niños sin infancia

En muchos lugares a los menores no se les ofrece el derecho a vivir una infancia donde lo único que importa es divertirse y pasárselo bien. Se les priva de este derecho y son víctimas del tráfico de personas, esclavizados, obligados a prostituirse, reclutados por la fuerza a realizar actividades peligrosas… y podemos hacer una larga lista.


En países pobres, las famílias que no tienen suficientes ingresos necesitan que sus hijos trabajen para poder mantener a la família. Otra causa suele ser por deudas paternas que les convierten en esclavos, es decir, los padres entregan a sus hijos a usureros para así cancelar sus deudas y estos les explotan.

El trabajo infantil interesa a muchos empresarios porque a los niños se les paga menos y son más manejables y vulnerables a todo tipo de abusos o amenazas. Pero al contratar niños, muchos adultos no tienen trabajo, lo que perpetúa las condiciones de precariedad de las famílias y provoca la necesidad de que más niños trabajen.


Hay muchos niños que se ven obligados a trabajar en la calle, mayoritariamente para los niños que carecen de padres esa es una de sus únicas salidas. Para los niños la exposición al medio urbano supone muchos peligros, como robos, agresiones de todo tipo y las mafias locales, a las cuales deben pagar un porcentaje de sus ganancias. Otro gran peligro son los grupos armados, pagados a menudo por el gobierno, que pretenden eliminar estos niños de la calle. Algunos de los trabajos que hacen en la calle son venta ambulante, limpieza de calzado o de coches, guías turísticos ocasionales, mendicidad, recogida de basura…

La esclavitud, actualmente, son aquellos niños que son separados de sus familias por engaño o para saldar una deuda. Debido a que el dueño del esclavo le ofrece comida y un hogar al esclavo, nunca se anula la deuda, y está condenado a ser esclavo para el resto de su vida.

Las víctimas del tráfico pueden ser vendidas, engañadas, y forzadas para ser introducidas en situaciones de las que no pueden escapar fácilmente. Muchas son obligadas a trabajar en la industria del sexo, en la prostitución o en la pornografía. No siempre se utiliza la violencia con las víctimas, en muchos casos los traficantes se aprovechan de su vulnerabilidad y del sentimiento de que no pueden elegir libremente.

En muchos casos las víctimas son traficadas de los países pobres a los industrializados ya que para los traficantes constituye una ventaja introducir a sus víctimas en un ambiente desconocido del que no saben nada, y donde no son sólo vulnerables por su entrada ilegal, sinó también por su desconocimiento de las leyes, la cultura y el idioma del país al que les llevan.

La explotación sexual de los niños mediante la prostitución es un viejo y extendido problema. En muchos países ha existido durante siglos como parte de tradiciones históricas y culturales.

Los niños son mucho más vulnerables a las enfermedades de transmisión sexual que los adultos, y sus cuerpos pueden ser dañados más fácilmente. Los menores que son explotados generalmente no están en posición de negociar relaciones sexuales más seguras; tampoco, por su especial situación, no pueden acceder a educación sexual que les ayude a prevenir contagios.

Los efectos psicológicos de la explotación sexual son difíciles de evaluar, pero no por ello son menos perjudiciales para los niños. Muchas víctimas presentan sentimientos de vergüenza, culpa y una baja autoestima. Muchos niños creen que no son dignos de ser ayudados. Otros niegan la realidad y se autoconvencen de que eligieron libremente la prostitución para ayudar a sus famílias, o que su proxeneta es realmente un amigo que les da afecto y protección. Muchos también padecen estigmatización social y sufren al darse cuenta de que fueron traicionados por alguien en quién habían confiado ciegamente.


Glòria Ibars



divendres, 19 de novembre del 2010

Una mujer digna de admiración


Solo hay que mirarte, con  la frente en alto y la mirada fija mientras caminas. Con los pasos firmes, fuertes, marcando quien eres, demostrando que el camino recorrido no ha sido en vano.


No muchas como tu hay en la vida, del dolor sacas fortaleza y de las caídas enseñanzas propias y para los que te rodean. Cuando miras a los ojos se aprecia en ellos el coraje que llevas dentro. Esa seguridad peculiar que transmites.

Eres como el agua, libre. Repartes bondad a tu  paso sin miramientos, eres la sabia voz de este complejo mundo, siempre sabes decir lo correcto y sabes cuándo regalar sonrisas a quienes las necesitan.

Te ganas el respeto y el cariño de las personas que te logran apreciar.

¿Cómo no admirar a alguien como tú?





Glòria Ibars



diumenge, 17 d’octubre del 2010

why do you want to dance?

[...]
Man: ...pero por suerte yo he podido evitar ese bochorno
Woman: Señor, yo soy ese bochorno
M: supongo que es un poco tarde para que me excuse
W: Si, supongo que si
M: Lo lamento mucho señorita
W: Pero no lamenta que yo no haya bailado
(silencio, desvían las miradas, y después se vuelven a mirar)
M: ¿Porque quiere usted bailar?
W: ¿Porque quiere usted vivir?
M: Pues no se... porque es un... un imperativo
W: Esa es también mi respuesta
[...]