La adolescencia es una etapa de rebeldía porque los adolescentes manifiestan su desacuerdo con lo que no les gusta o no les parece justo. Se cuestionan lo ya establecido y empiezan a crear sus propias ideas, pensamientos y convicciones. En esta etapa de la vida dejan atrás la infancia para irse abriendo paso hacia el mundo de los adultos, empiezan a buscar la independencia, al mismo tiempo que intentan hallar su identidad personal.
Tantean los límites establecidos intentando averiguar hasta donde pueden llegar. La relación con los padres deja de ser fluida y se vuelve complicada y difícil, pareciendo que solo contiene discusiones y desacuerdos continuos. A los adolescentes no les gusta la forma de ser tan protectora de los padres y necesitan más libertad. Dejan de confiar tanto en lo que hasta entonces eran sus personas más cercanas, como los padres… y creen que las personas en las que pueden confiar son sus amistades de una edad similar, con los cuales los lazos se estrechan.
Las amistades son las que más aconsejan sobre temas del presente aunque para el futuro los padres siguen teniendo un papel importante. La mayoría de veces creen que los consejos que reciben por parte de los padres son anticuados y que no les van a ayudar además, como los lazos con los amigos se estrechan más que con los padres, tienen más confianza con estos últimos. Pero siguen sabiendo que en realidad, los padres son los que mejor les pueden aconsejar pues ya han vivido lo que los adolescentes pasan y han cogido experiencia que las amistades todavía no tienen.
Experimentan sensaciones nuevas, sensaciones que nunca habían sentido hasta el momento. Los sentimientos se desbordan, sin saber a quién recurrir, pidiendo consejo a los que se encuentran en la misma situación.
Creen que son los que van a ocupar los puestos más altos dentro de la disciplina a la que se quieren dedicar. Creen que ellos serán como aquella persona de alguna película que de la noche a la mañana se convierte en un gran empresario o cantante, por ejemplo, que con poco esfuerzo se vuelve inmensamente rico. Cada adolescente cree que es el escogido para triunfar, para que le admiren e incluso le envidien algún día, que el éxito es un recorrido simple, sencillo, cómodo y fácil. Pero, como decía Beethoven “El genio se compone del 2% de talento y del 98% de perseverante aplicación, sacrificio, esfuerzo y trabajo duro”, sin esto último, por muchos sueños que tengan no podrán hacerlos realidad si no actúan.
Cuando creen que algo no tiene lógica lo rechazan, un claro ejemplo es el rechazo a normas. Si se prohíbe comer chicle en clase, se saltan la norma comiendo uno, ya que creen que este acto no afecta a nadie, sin pensar en el porqué de esta prohibición, sin darse cuenta que es una norma de educación y porque mientras lo mastican no están tan atentos a la clase, además, el mascar chicle impide hablar correctamente, provoca un ruido molesto y, aunque no todos los adolescentes lo hacen, algunos dejan los chicles enganchados en el mobiliario de clase. Y esto resulta molesto para otras personas.
Yo creo que es positivo que el adolescente manifieste su desacuerdo de manera cívica porque así demuestra que puede comprender el mundo que le rodea, que ve las injusticias y las cosas que se podrían mejorar. Además, adoptando una postura crítica trata de reivindicar o intentar mejorar el mundo que le rodea. Cuando un adolescente ve algo incorrecto, no solo debe decir que es incorrecto y no hacer nada, sino que debe aportar soluciones o sugerencias y se ha de movilizar.
Glòria Ibars

¡Hola Gloria!
ResponEliminaMe ha gustado mucho el texto que has escrito sobre los adolescentes. Presenta una visión bastante real de lo que muchos de ellos pueden sentir, esa rebeldía tan típica de la edad que les lleva a cuestionárselo todo o casi todo, lo que les afecta, lo que les rodea.
Sabías palabras las de Beethoven, aplicables a ellos y también a todas las edades en general.
Debe ser una edad muy difícil para ellos y sobretodo para los padres, que se encuentran de repente con que su hijo ha cambiado, que se está transformando en hombre o en mujer y a muchos de ellos creo que les supera.
Felicidades por este escrito. Un beso.
Hola!
ResponEliminaFue una redacción que teníamos que hacer en el instituo y me gustó mucho hacerla, por eso la puse aquí. Me gusta que te haya gustado :D
Un beso.